VELORIO EN ZOOM ... Y hasta a un velorio virtual, asistí en esta cuarentena. Una especie de velorio, digamos. Se murió Tucho e hicimos un zoom con los compañeros y compañeras de la oficina para despedirlo, recordar anécdotas, historias y todo lo que le gustaba. A Tucho le gustaba mucho comer y sin tiempos. Podía desayunar café con leche con empanadas, y antes del almuerzo un par de medialunas o manotear el resto de la crujiente cremona que quedaba en la mesa de la cocina. (En esto último nos parecíamos). El era un tipo de trazo grueso. Su aspecto rudo, corpulento y algo desgarbado en su andar, era imposible que pase desapercibido en cualquier situación. Era de rostro ancho y piel gruesa que le contenía los desmedidos cachetes y tenía mucho pelo, que alguna vez supo llevar hasta sus hombros en una salvaje melena. Y lo infaltable, el par de botones de su camisa explotados a la altura de su ombligo. Era lo que se dice "un tipo de carácter". Orgulloso y celoso de s...