Perder la memoria es como aferrarse al instante. Desconocer las pertenencias para volverlas a elegir. Puede parecerse a ser niña, para inventar palabras, buscar caricias sin pudor ,reír con sorpresa y asombrarse de que el perro es perro. Perder la memoria puede parecerse a inventar el silencio. A elegir olvidar. ¿Desde cuándo hay que recordar como máquinas y atragantarse de datos y palabras? Perder la memoria puede ser una forma de decidir la impermanencia , De transgredir una lógica para construir otra. Puede ser una de las formas de la rebeldía. Una de las formas de la libertad. Sonia Novello febrero 2025
NO TODOS LO S ÁRBOLES MUEREN DE PIE “(…) Qué sería del viento sin el árbol que lo llena de manos y caricias.” Julio Cortázar, quien vivió en el barrio de Agronomía hasta irse a Francia en 1934. Al llegar al barrio doblé por la cuadra para llegar a casa, pero por un instante dudé. ¿Había doblado bien? Sí, era mi cuadra. Es que me desorientó el sol incendiario del mediodía de verano azotando la vereda donde solía haber sombra. Y ahí lo vi, en medio de la vereda: un pozo recién brutalmente removido, la tierra rota, negra, aún fresca al descubierto, restos de raíces como lombrices aún estremecidas por la violencia -inevitable supongo- con la que se arrancó el tronco. ¿ Cómo lo hicieron? Parecía arrancado de cuajo, ¡pero era enorme! Habían sacado el árbol más ancho del mundo (de mi mundo al menos). El cuerpo del árbol ya no estaba. Ni mutilado ni tirado. Las ramas en el suelo y las hojas aún brillantes exhalando ...
Ella, la más anciana del barrio, tenía 98 años y el mismo día en que nació, su padre había plantado un Paraíso en la cuadra. El barrio con los años había cambiado bastante su apariencia. Ya eran pocas las casas bajas con puertas de rejas, frentes con molduras y se iban imponiendo pretenciosos dúplex. Ella se jactaba de que el Paraíso y su casa eran de lo poco que quedaba de historia en el barrio. Pero, a unos vecinos empezó a molestar el añejo árbol: que daba mucha oscuridad, que ensuciaba y lo hicieron tirar. Esa mañana ella no despertó.
Poético blog, la animo a continuar.
ResponderBorrargracias !
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